Préstamo entre particulares: cómo hacerlo bien y evitar problemas en España
Un préstamo entre particulares puede parecer algo sencillo: una persona deja dinero a otra y ambas acuerdan cómo devolverlo. Puede ser entre padres e hijos, entre hermanos, entre amigos, entre pareja o incluso entre personas que no tienen relación familiar. En teoría, no hay demasiada complicación. En la práctica, si no se documenta bien, puede acabar en un problema fiscal, legal o personal.
En España, prestar dinero entre particulares es legal. Puede hacerse con intereses o sin intereses. No hace falta que intervenga un banco para que exista un préstamo válido. Pero sí conviene dejarlo por escrito, hacer la entrega por transferencia y presentar el modelo 600 cuando corresponda. Varias administraciones autonómicas explican que los préstamos entre particulares están sujetos al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, aunque normalmente exentos, y deben declararse mediante el modelo 600.
La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo “de palabra” puede ser enorme. Si Hacienda ve una entrada de dinero importante y no hay contrato ni declaración, podría interpretarla como una donación encubierta. Y una donación no tributa igual que un préstamo.
Qué es un préstamo entre particulares
Un préstamo entre particulares es un acuerdo por el que una persona física entrega una cantidad de dinero a otra persona física, con la obligación de devolverla en un plazo pactado. La clave está en esa obligación de devolución.
Puede ser:
- Entre familiares.
- Entre amigos.
- Entre pareja.
- Entre conocidos.
- Entre particulares sin relación cercana.
- Con intereses.
- Sin intereses.
- Con cuotas mensuales.
- Con devolución en un único pago.
- Con garantía o sin garantía.
No debe confundirse con un regalo. Si una persona recibe dinero y no tiene que devolverlo, eso puede considerarse donación. Si debe devolverlo, hablamos de préstamo.
Por eso conviene que el contrato deje claro el importe, el plazo, la forma de devolución y si existen intereses o no.
¿Puede ser un préstamo entre particulares sin intereses?
Sí, un préstamo entre particulares puede ser sin intereses. Es bastante habitual en operaciones entre padres e hijos o entre familiares cercanos. Por ejemplo, unos padres pueden prestar dinero a su hijo para la entrada de una vivienda, para pagar estudios, para comprar un coche o para resolver una urgencia.
Pero que sea sin intereses no significa que pueda hacerse sin papeles.
El contrato debe indicar expresamente que el préstamo no devenga intereses. Una frase tan sencilla como “el presente préstamo se concede sin intereses” puede evitar malentendidos posteriores.
Si no se dice nada, pueden aparecer dudas. ¿Era gratis? ¿Había que pagar algo más? ¿Era realmente un préstamo? ¿O era una donación? Cuanto más claro esté el documento, menos problemas habrá después.
Contrato privado: qué debe incluir
No hace falta redactar un contrato larguísimo, pero sí debe contener los datos esenciales. El contrato privado sirve como prueba del acuerdo y ayuda a proteger tanto a quien presta como a quien recibe el dinero.
Un contrato de préstamo entre particulares debería incluir:
- Nombre, apellidos, DNI o NIE y domicilio de ambas partes.
- Fecha de firma.
- Importe exacto del préstamo.
- Forma de entrega del dinero.
- Plazo de devolución.
- Calendario de pagos.
- Interés pactado o indicación de que es 0%.
- Cuenta bancaria para las devoluciones.
- Consecuencias en caso de retraso.
- Posibilidad de devolver antes.
- Firma de ambas partes.
Algunas agencias tributarias autonómicas indican que no es imprescindible acudir a notaría y que puede bastar un documento privado donde consten los acuerdos pactados entre las partes.
Eso sí, si el importe es alto, hay garantías o la relación entre las partes no es totalmente cercana, puede ser prudente pedir asesoramiento profesional antes de firmar.
Modelo 600: por qué es importante
El modelo 600 es uno de los puntos más importantes en un préstamo entre particulares. Sirve para declarar la operación dentro del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
En muchos préstamos entre particulares la operación está exenta de pago, pero debe presentarse igualmente. La Agencia Tributaria recoge el modelo 600 para transmisiones, préstamos, fianzas y otras operaciones sujetas a este impuesto.
Algunas comunidades autónomas explican que la persona obligada a presentar el modelo suele ser quien recibe el dinero y que el plazo habitual es de un mes desde la firma del contrato.
Una tabla sencilla:
| Elemento | Recomendación |
|---|---|
| Contrato | Firmarlo antes o el mismo día de entregar el dinero |
| Entrega del dinero | Mejor por transferencia bancaria |
| Modelo 600 | Presentarlo en la comunidad autónoma correspondiente |
| Plazo orientativo | Habitualmente un mes desde la firma |
| Pago de impuesto | Normalmente exento si es préstamo entre particulares |
| Justificantes | Guardar contrato, modelo presentado y transferencias |
Presentar el modelo 600 no significa siempre pagar. En muchos casos el trámite sirve para dejar constancia de que el dinero recibido no es una donación, sino un préstamo documentado.
Transferencia bancaria: mejor que efectivo
Aunque legalmente puedan existir operaciones en efectivo dentro de ciertos límites, en un préstamo entre particulares lo más recomendable es usar transferencia bancaria. Así queda rastro de la entrega y de cada devolución.
El concepto de la transferencia debería ser claro. Por ejemplo:
- “Préstamo entre particulares según contrato de fecha 10/04/2026”.
- “Devolución cuota préstamo particular abril 2026”.
- “Préstamo sin intereses según contrato privado”.
Esto ayuda mucho si después hay dudas. También facilita demostrar que el dinero se está devolviendo según lo pactado.
Si se entrega dinero en efectivo, conviene firmar un recibí. Pero incluso así, la transferencia es más limpia y más fácil de justificar.
Préstamo entre familiares: el caso más habitual
Muchos préstamos entre particulares se hacen dentro de la familia. Padres que ayudan a hijos, hermanos que se prestan dinero, abuelos que ayudan a nietos o parejas que organizan una compra común.
El problema es que, por confianza, muchas veces no se firma nada.
Y ahí empieza el riesgo.
Cuando hay buena relación, parece innecesario ponerlo todo por escrito. Pero el contrato no se hace porque haya desconfianza, sino para evitar problemas. También protege al familiar que recibe el dinero, porque puede demostrar que no recibió una donación.
Un préstamo familiar debería aclarar:
- Si hay intereses o no.
- Cuándo se empieza a devolver.
- Qué cuota se pagará.
- Qué pasa si hay retrasos.
- Si se puede devolver antes.
- Qué ocurre si cambia la situación económica.
No hace falta convertir una ayuda familiar en un trámite frío, pero sí conviene hacerlo bien.
Préstamo entre particulares frente a un crédito online
Un préstamo entre particulares puede ser más flexible que un crédito online. Puede no tener intereses, puede adaptarse a la situación de quien recibe el dinero y puede evitar costes altos. Pero también tiene riesgos: conflictos personales, falta de regulación, presión familiar o problemas si no se formaliza.
Un crédito online, en cambio, suele tener condiciones más claras como producto financiero, pero puede salir más caro y exigir análisis de solvencia. Si además la persona está en ASNEF o tiene ingresos bajos, las opciones pueden limitarse.
Comparación rápida:
| Opción | Ventajas | Riesgos |
|---|---|---|
| Préstamo familiar | Puede ser sin intereses y flexible | Puede afectar la relación personal |
| Préstamo entre conocidos | Más rápido que un banco | Puede haber malentendidos si no hay contrato |
| Crédito online | Proceso claro y documentado | Puede tener TAE alta |
| Banco tradicional | Más regulado y a veces más barato | Requisitos más estrictos |
| Particular desconocido | Puede prometer rapidez | Mayor riesgo de abuso o estafa |
Si una persona busca financiación porque aparece en ficheros de morosidad, puede comparar alternativas como un préstamo con asnef sin rechazos, aunque siempre sin asumir que la aprobación sea automática ni que todas las ofertas sean adecuadas.
Cuándo puede tener sentido un préstamo entre particulares
Puede tener sentido cuando hay confianza, una necesidad real y capacidad de devolución. También cuando el coste de un crédito bancario sería demasiado alto o cuando el importe no justifica una operación financiera más compleja.
Casos habituales:
- Ayuda para pagar una entrada.
- Apoyo familiar para una reforma.
- Dinero para estudios.
- Compra de coche o moto.
- Gasto médico o dental.
- Necesidad puntual antes de cobrar.
- Ayuda temporal entre familiares.
- Pago urgente de una deuda pequeña.
También puede ser útil cuando el importe es muy bajo. Si alguien necesita una cantidad mínima y no quiere pedir una financiación grande, puede valorar alternativas pequeñas como necesito 30 euros urgente con ASNEF, aunque en importes tan reducidos siempre conviene revisar si el coste compensa.
Cuándo es mejor evitarlo
No siempre conviene pedir dinero a otra persona. Un préstamo entre particulares puede ser cómodo, pero también puede romper relaciones si no se devuelve en plazo.
Mejor evitarlo si:
- No tienes claro cómo vas a devolverlo.
- La otra persona te presta dinero bajo presión.
- No queréis firmar contrato.
- El prestamista exige condiciones abusivas.
- Hay una relación familiar delicada.
- Ya tienes varias deudas activas.
- El dinero se usará para pagar otro préstamo sin resolver el problema.
- No quieres presentar el modelo 600.
- La devolución depende de “ya veremos”.
Si no hay plan de devolución, el préstamo no es una solución. Solo traslada la tensión a otra persona.
Intereses: qué ocurre si se pactan
Un préstamo entre particulares puede tener intereses. Si se pactan, deben aparecer claramente en el contrato: porcentaje, forma de cálculo, calendario y total estimado.
Además, los intereses cobrados por quien presta el dinero pueden tener consecuencias fiscales para esa persona. En términos generales, si una persona obtiene intereses por prestar dinero, esos rendimientos pueden tener que declararse en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario.
Por eso, si el préstamo incluye intereses y el importe es relevante, conviene consultar a un asesor fiscal.
También hay que evitar intereses desproporcionados. Un particular no debería aprovecharse de una urgencia para imponer condiciones abusivas. Si el préstamo se parece más a una operación usuraria que a una ayuda privada, puede acabar en conflicto.
Préstamo para enviar dinero o ayudar a alguien fuera de España
A veces el préstamo entre particulares se utiliza para ayudar a un familiar que vive en otro país. Por ejemplo, una persona en España recibe dinero de un familiar o presta dinero a alguien que necesita enviar fondos al extranjero.
En estos casos, además del contrato, conviene tener cuidado con la trazabilidad del dinero: de dónde sale, a quién se envía, por qué concepto y mediante qué canal.
Si el objetivo es mandar fondos a otro país, puede ser útil revisar primero cómo funciona el proceso para enviar dinero al extranjero desde España, especialmente para evitar comisiones innecesarias o problemas con transferencias mal justificadas.
Cuando el dinero cruza fronteras, los justificantes importan todavía más.
Requisitos básicos para un préstamo entre particulares
No hay requisitos bancarios como tal, porque no interviene una entidad financiera. Pero sí hay requisitos prácticos y legales para hacerlo bien.
Lo recomendable es que ambas partes:
- Sean mayores de edad.
- Estén identificadas correctamente.
- Tengan capacidad para prestar o recibir el dinero.
- Entiendan las condiciones.
- Firmen el contrato.
- Usen transferencias bancarias.
- Presenten el modelo 600 cuando corresponda.
- Guarden justificantes.
También es importante que quien recibe el dinero tenga capacidad real de devolución. Aunque el prestamista sea familiar, el préstamo sigue siendo una deuda.
Qué pasa si no se devuelve
Si el prestatario no devuelve el dinero, el prestamista puede reclamarlo. El contrato privado firmado servirá como prueba del acuerdo. Por eso es tan importante que el documento esté bien redactado.
Antes de llegar a una reclamación, puede intentarse:
- Renegociar el calendario.
- Pactar una pausa temporal.
- Reducir cuotas durante unos meses.
- Firmar un anexo al contrato.
- Dejar constancia por escrito de cualquier cambio.
Lo peor es dejar que el problema se vuelva informal. Si el plazo cambia, se debería documentar. Si se perdona una parte de la deuda, también. Si se transforma en donación, las consecuencias fiscales pueden cambiar.
Errores frecuentes en préstamos entre particulares
Muchas operaciones fallan por los mismos motivos. No por mala fe, sino por exceso de confianza.
Errores habituales:
- No firmar contrato.
- Entregar dinero en efectivo sin recibo.
- No presentar el modelo 600.
- No indicar si hay intereses.
- No fijar fecha de devolución.
- No guardar justificantes.
- Usar conceptos bancarios confusos.
- Mezclar préstamo y regalo.
- No calcular si el prestatario podrá devolver.
- Prestar dinero que el prestamista también necesita.
Un préstamo privado no debería dejar en mala situación a quien presta. Si una persona entrega sus ahorros y luego los necesita, el conflicto aparece rápido.
Cómo organizar las devoluciones
Una forma sencilla es pactar un calendario realista. Mejor pocas cuotas asumibles que un plan imposible que se incumple al segundo mes.
Ejemplo:
| Importe prestado | Plazo | Cuota mensual | Intereses |
|---|---|---|---|
| 600 € | 6 meses | 100 € | 0% |
| 1.200 € | 12 meses | 100 € | 0% |
| 3.000 € | 24 meses | 125 € | 0% |
| 5.000 € | 25 meses | 200 € | 0% |
Si hay intereses, la tabla debe ajustarse. Pero para préstamos familiares sin intereses, una tabla simple puede ser suficiente.
Lo importante es que el calendario encaje con los ingresos reales de quien recibe el dinero.
Preguntas antes de firmar
Antes de cerrar un préstamo entre particulares, conviene responder con calma:
- ¿El dinero se va a devolver o es una donación?
- ¿Está claro el importe exacto?
- ¿Hay intereses o es al 0%?
- ¿Cuándo empieza la devolución?
- ¿Qué cuota se pagará?
- ¿Se hará todo por transferencia?
- ¿Se presentará el modelo 600?
- ¿Qué pasa si hay retraso?
- ¿La relación personal puede verse afectada?
- ¿Ambas partes entienden lo que firman?
Un préstamo entre particulares puede ser una solución razonable si se documenta bien y se devuelve según lo acordado. Pero si se hace sin contrato, sin modelo 600, sin transferencias claras o sin capacidad real de pago, puede convertirse en un problema mucho mayor que la necesidad inicial.