Cuánto paga un autónomo en España: guía actualizada 2026

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cuanto paga un autonomo en españa

Cuánto paga un autónomo en España en 2026: cuota, impuestos y ejemplos reales

Saber cuánto paga un autónomo en España no es tan simple como mirar una cifra fija mensual. En 2026, un trabajador por cuenta propia puede pagar desde una cuota reducida si acaba de empezar, hasta varios cientos de euros al mes si sus rendimientos netos son altos. Y eso solo hablando de Seguridad Social.

Después vienen los impuestos: IRPF, IVA cuando la actividad lo exige, retenciones, modelos trimestrales y posibles regularizaciones. Por eso muchas personas se confunden: ven una cuota mensual, pero luego descubren que el coste real de ser autónomo no termina ahí.

La respuesta rápida sería esta: un autónomo en España paga una cuota mensual a la Seguridad Social según sus rendimientos netos y, además, impuestos a Hacienda según su actividad, facturación, gastos y situación fiscal. En algunos casos también puede necesitar financiación puntual para cubrir desfases de caja, pagos trimestrales o gastos profesionales. Ahí servicios como WELP pueden ayudar a comparar opciones de crédito según el perfil del usuario, sin actuar como banco ni como prestamista directo.

Cuánto paga un autónomo en España en 2026

En 2026, la cuota de autónomos depende del sistema de cotización por ingresos reales. Esto significa que no todos pagan lo mismo. La Seguridad Social coloca al autónomo en un tramo según sus rendimientos netos mensuales, es decir, lo que gana después de restar gastos deducibles y aplicar los ajustes correspondientes.

De forma orientativa, un autónomo puede encontrarse con estas situaciones:

  • Nuevo autónomo con cuota reducida: alrededor de 80 € al mes, si cumple los requisitos de tarifa plana.
  • Autónomo con rendimientos bajos: desde algo más de 200 € al mes de cuota ordinaria.
  • Autónomo con ingresos medios: normalmente entre 300 € y 450 € al mes, según tramo y base elegida.
  • Autónomo con ingresos altos: puede superar los 500 € al mes y acercarse a 600 € o más si cotiza por bases superiores.

La cifra exacta depende de tres cosas: tus rendimientos netos, la base de cotización elegida dentro de tu tramo y si tienes derecho a alguna bonificación.

Aquí conviene separar dos ideas. Una cosa es la cuota de autónomo, que se paga a la Seguridad Social. Otra cosa son los impuestos, que se pagan a Hacienda. Muchos autónomos mezclan ambos conceptos y por eso calculan mal cuánto dinero deben reservar cada mes.

Qué es la cuota de autónomo

La cuota de autónomo es el pago mensual que realiza una persona dada de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, conocido como RETA. No es un impuesto. Es una cotización a la Seguridad Social.

Esta cuota sirve para cubrir prestaciones como:

  • asistencia sanitaria;
  • incapacidad temporal;
  • baja por enfermedad;
  • cese de actividad, si se cumplen los requisitos;
  • jubilación;
  • formación profesional;
  • contingencias profesionales.

Aunque un mes factures poco, si sigues dado de alta como autónomo normalmente tendrás que pagar la cuota correspondiente. Por eso es tan importante estimar bien los ingresos, revisar el tramo y no quedarse con una base que ya no encaja con la realidad del negocio.

En 2026 el sistema sigue basado en los rendimientos netos. Es decir, la Seguridad Social no mira solo lo que facturas, sino el resultado aproximado de tu actividad después de restar gastos deducibles.

Tabla orientativa de cuota de autónomos en 2026

La siguiente tabla resume los tramos de rendimientos netos y las bases mínimas y máximas publicadas para 2026. La cuota final se calcula aplicando los tipos de cotización correspondientes a la base elegida, por eso aquí hablamos de importes aproximados.

Rendimientos netos mensuales Base mínima 2026 Base máxima 2026 Cuota mínima aproximada
Hasta 670 € 653,59 € 718,94 € Desde unos 206 €/mes
Más de 670 € y hasta 900 € 718,95 € 900 € Desde unos 226 €/mes
Más de 900 € y menos de 1.166,70 € 849,67 € 1.166,70 € Desde unos 268 €/mes
Desde 1.166,70 € hasta 1.300 € 950,98 € 1.300 € Desde unos 300 €/mes
Más de 1.300 € y hasta 1.500 € 960,78 € 1.500 € Desde unos 303 €/mes
Más de 1.500 € y hasta 1.700 € 960,78 € 1.700 € Desde unos 303 €/mes
Más de 1.700 € y hasta 1.850 € 1.143,79 € 1.850 € Desde unos 360 €/mes
Más de 1.850 € y hasta 2.030 € 1.209,15 € 2.030 € Desde unos 381 €/mes
Más de 2.030 € y hasta 2.330 € 1.274,51 € 2.330 € Desde unos 401 €/mes
Más de 2.330 € y hasta 2.760 € 1.356,21 € 2.760 € Desde unos 427 €/mes
Más de 2.760 € y hasta 3.190 € 1.437,91 € 3.190 € Desde unos 453 €/mes
Más de 3.190 € y hasta 3.620 € 1.519,61 € 3.620 € Desde unos 479 €/mes
Más de 3.620 € y hasta 4.050 € 1.601,31 € 4.050 € Desde unos 504 €/mes
Más de 4.050 € y hasta 6.000 € 1.732,03 € 5.101,20 € Desde unos 546 €/mes
Más de 6.000 € 1.928,10 € 5.101,20 € Desde unos 607 €/mes

Estas cifras son una referencia práctica. La cuota puede cambiar si eliges una base superior dentro de tu tramo, si tienes bonificaciones o si después la Seguridad Social regulariza tu cotización al comprobar tus ingresos reales.

Cómo se calcula la cuota de autónomo en España

El cálculo empieza por los rendimientos netos. No es lo mismo facturar 3.000 € al mes que ganar 3.000 € limpios. Un autónomo puede facturar mucho, pero tener gastos elevados: alquiler, gestoría, software, materiales, vehículo, teléfono, seguros, publicidad, herramientas o colaboradores.

De forma sencilla, el proceso sería este:

  1. Calculas tus ingresos mensuales estimados.
  2. Restas los gastos deducibles vinculados a la actividad.
  3. Obtienes una previsión de rendimientos netos.
  4. Buscas el tramo que corresponde a esa previsión.
  5. Eliges una base de cotización dentro del mínimo y máximo permitido.
  6. La Seguridad Social calcula tu cuota mensual.

Durante el año puedes ajustar la base si tus ingresos cambian. Esto es útil para autónomos con actividad irregular: diseñadores, consultores, redactores, técnicos, repartidores, profesionales digitales o pequeños comerciantes que tienen meses fuertes y meses flojos.

Un error frecuente es elegir una previsión demasiado optimista al principio. Luego llega un trimestre con menos ingresos, hay que pagar cuota, IVA, IRPF y quizá algún gasto pendiente. Por eso es recomendable revisar números cada pocos meses.

Cuánto paga un nuevo autónomo en España

Un nuevo autónomo puede acogerse a la cuota reducida, conocida como tarifa plana, si cumple los requisitos. En la práctica, esto permite pagar una cuota reducida durante los primeros meses de actividad, normalmente 80 € mensuales durante el primer año.

Después de ese periodo, la cuota puede seguir reducida si los rendimientos netos no superan el SMI anual, pero hay que solicitarlo y cumplir las condiciones. No es automático para todos.

La tarifa plana puede ser muy útil al empezar, pero también puede crear una falsa sensación de seguridad. El problema aparece cuando termina la bonificación y el autónomo pasa a pagar la cuota real de su tramo. Si además coincide con impuestos trimestrales, la subida se nota bastante.

Por eso, aunque al inicio pagues poco, conviene reservar dinero desde el primer mes.

Qué impuestos paga un autónomo además de la cuota

La cuota de autónomo es solo una parte del coste. Además, un autónomo en España puede tener que pagar impuestos a Hacienda.

Los principales son:

  • IRPF: impuesto sobre la renta de las personas físicas.
  • IVA: impuesto sobre el valor añadido, si la actividad está sujeta a IVA.
  • Retenciones: si emites facturas con retención o si pagas a profesionales.
  • Modelos informativos: según la actividad, clientes, proveedores o volumen de operaciones.

No todos los autónomos tienen las mismas obligaciones. Un profesional que factura con retención puede tener una situación distinta a una tienda online, un consultor, un transportista o un autónomo en módulos.

IRPF de autónomos: cuánto se paga

El IRPF grava el beneficio, no la facturación total. En estimación directa, el autónomo calcula ingresos menos gastos deducibles y paga según el rendimiento obtenido.

Muchos autónomos presentan el modelo 130 cada trimestre. En términos generales, este modelo funciona como un pago fraccionado a cuenta de la declaración de la renta. No significa que el IRPF definitivo sea exactamente ese importe, porque después se ajusta en la declaración anual según la situación personal, retenciones, deducciones y otros ingresos.

Ejemplo sencillo:

  • Facturación trimestral: 9.000 €
  • Gastos deducibles: 3.000 €
  • Beneficio aproximado: 6.000 €
  • Pago fraccionado orientativo: se calcula sobre el rendimiento, teniendo en cuenta retenciones y pagos anteriores.

Si el autónomo emite facturas con retención y más del 70 % de sus ingresos profesionales ya están sujetos a retención, puede que no tenga que presentar el modelo 130. Pero esto depende del tipo de actividad y de cómo facture.

IVA de autónomos: cómo funciona

El IVA no debería verse como dinero propio del autónomo. Si cobras IVA a tus clientes, estás recaudando un impuesto que después se liquida con Hacienda.

La lógica básica es esta:

  • IVA repercutido: el IVA que cobras a tus clientes.
  • IVA soportado: el IVA que pagas en gastos deducibles.
  • IVA a ingresar: diferencia entre el IVA cobrado y el IVA deducible.

Ejemplo:

  • Cobras a tus clientes 2.100 € de IVA en el trimestre.
  • Pagas 600 € de IVA en gastos deducibles.
  • Resultado aproximado: 1.500 € a ingresar.

Por eso muchos autónomos se llevan un susto cuando llega el trimestre. Ven dinero en la cuenta, pero una parte no es realmente suya.

Algunas actividades están exentas de IVA, como ciertos servicios sanitarios, educativos o financieros, pero no conviene generalizar. Cada caso debe revisarse según el epígrafe y la actividad real.

Calendario fiscal básico para autónomos

El calendario puede variar según modelos y situación, pero muchos autónomos trabajan con una estructura trimestral.

Trimestre Periodo declarado Presentación habitual
1T Enero, febrero y marzo Abril
2T Abril, mayo y junio Julio
3T Julio, agosto y septiembre Octubre
4T Octubre, noviembre y diciembre Enero del año siguiente

Los modelos más habituales son:

  • Modelo 130: pago fraccionado de IRPF en estimación directa.
  • Modelo 131: pago fraccionado para autónomos en módulos.
  • Modelo 303: autoliquidación trimestral del IVA.
  • Modelo 390: resumen anual de IVA, si corresponde.
  • Modelo 100: declaración anual de la renta.
  • Modelo 111: retenciones a trabajadores o profesionales.
  • Modelo 115: retenciones por alquiler de local u oficina, si aplica.

No todos los autónomos presentan todos estos modelos. Depende de la actividad, régimen fiscal, si tienen empleados, si alquilan local, si facturan con retención y si trabajan con IVA.

Ejemplos reales de cuánto paga un autónomo según lo que gana

Los siguientes ejemplos son orientativos. No sustituyen el cálculo fiscal personalizado, pero ayudan a entender la diferencia entre facturar, ganar y pagar.

Ejemplo 1: autónomo que empieza y factura poco

Imagina una persona que acaba de darse de alta y factura 1.000 € al mes.

  • Facturación mensual: 1.000 €
  • Gastos deducibles: 250 €
  • Rendimiento neto aproximado: 750 €
  • Cuota: podría estar en tramo bajo o tener cuota reducida si cumple requisitos.
  • IRPF: dependerá de si factura con retención y del régimen fiscal.
  • IVA: dependerá de si su actividad está sujeta.

En este caso, el mayor riesgo no es solo pagar mucho, sino no reservar suficiente. Si cobra facturas tarde o tiene clientes irregulares, puede necesitar liquidez para cubrir la cuota y los gastos básicos.

Ejemplo 2: autónomo con ingresos medios

Ahora pensemos en un profesional que factura 3.000 € al mes.

  • Facturación mensual: 3.000 €
  • Gastos deducibles: 800 €
  • Rendimiento neto aproximado: 2.200 €
  • Cuota: podría moverse en una franja cercana a 400 € mensuales, según base elegida.
  • IRPF: los pagos trimestrales ya empiezan a pesar más.
  • IVA: si repercute IVA, debe separar ese dinero desde el principio.

Aquí el error típico es confundir facturación con sueldo. De esos 3.000 €, una parte puede ser IVA, otra irá a gastos, otra a cuota y otra a impuestos. El ingreso real disponible puede ser bastante menor.

Ejemplo 3: autónomo con ingresos altos

Supongamos un autónomo que factura 7.000 € al mes.

  • Facturación mensual: 7.000 €
  • Gastos deducibles: 2.000 €
  • Rendimiento neto aproximado: 5.000 €
  • Cuota: puede superar los 500 € mensuales.
  • IRPF: la carga fiscal puede ser importante.
  • IVA: suele ser una cantidad relevante si la actividad está sujeta.

En este nivel de ingresos, la planificación es clave. No basta con pagar cuando toca. Hay que prever tesorería, deducciones, amortizaciones, posibles inversiones y regularizaciones.

Cuánto paga un autónomo si no factura nada

Si estás dado de alta como autónomo, en general debes pagar la cuota aunque ese mes no hayas facturado. El sistema se basa en la situación de alta y en la previsión de rendimientos, no en si has emitido una factura concreta ese mes.

Esto afecta mucho a actividades estacionales o irregulares. Por ejemplo:

  • fotógrafos con temporada fuerte en verano;
  • profesionales que trabajan por proyectos;
  • técnicos con meses de alta y baja demanda;
  • autónomos que dependen de pocos clientes;
  • pequeños negocios con ventas variables.

Si la actividad se para durante bastante tiempo, puede tener sentido revisar si conviene seguir de alta, modificar la previsión de rendimientos o consultar con una gestoría.

Cuánto paga un autónomo en pluriactividad

La pluriactividad ocurre cuando una persona trabaja por cuenta ajena y además está dada de alta como autónomo. En ese caso puede cotizar en dos regímenes a la vez: Régimen General y RETA.

Esto no significa necesariamente pagar el doble sin ningún ajuste. Existen reglas específicas y posibles beneficios o devoluciones si se cumplen determinados requisitos. Pero no es algo que deba calcularse “a ojo”, porque depende de las bases, ingresos y situación concreta.

Para alguien que empieza una actividad secundaria, la pregunta importante es esta: ¿los ingresos previstos compensan la cuota, impuestos, tiempo y obligaciones administrativas?

A veces sí. Otras veces, si la actividad apenas genera ingresos, el coste fijo puede comerse el margen.

Cuánto paga un autónomo societario

El autónomo societario suele tener reglas específicas y, en muchos casos, una base mínima más elevada que la de un autónomo persona física con rendimientos bajos. Esto afecta a administradores de sociedades y socios con control efectivo que están obligados a cotizar en el RETA.

En la práctica, el autónomo societario suele pagar más que un autónomo que empieza con cuota reducida o que se encuentra en tramos bajos. Además, hay que tener en cuenta la fiscalidad de la sociedad, posibles nóminas, dividendos y obligaciones contables.

Por eso, antes de crear una sociedad solo por “pagar menos”, conviene hacer números completos. No siempre compensa.

Gastos deducibles que pueden reducir el beneficio

Los gastos deducibles son importantes porque reducen el rendimiento neto y, por tanto, pueden afectar tanto al IRPF como a la previsión de ingresos reales.

Algunos gastos habituales pueden ser:

  • cuota de autónomo;
  • gestoría;
  • herramientas de trabajo;
  • software profesional;
  • teléfono e internet, si están vinculados a la actividad;
  • material de oficina;
  • publicidad y marketing;
  • alquiler de local u oficina;
  • seguros profesionales;
  • formación relacionada con la actividad;
  • vehículo y combustible, si cumplen requisitos de afectación;
  • servicios externos necesarios para trabajar.

No todo lo que compra un autónomo es deducible. El gasto debe estar vinculado a la actividad, estar justificado con factura y estar correctamente registrado.

Cómo organizar el dinero para no ahogarte con la cuota y los impuestos

Una buena práctica es no mirar todo lo que entra en la cuenta como dinero disponible. El autónomo necesita separar fondos.

Una división sencilla podría ser:

  • una parte para IVA, si corresponde;
  • una parte para IRPF;
  • una parte para cuota de autónomo;
  • una parte para gastos fijos;
  • una parte para imprevistos;
  • una parte para sueldo personal.

Por ejemplo, si cobras una factura de 1.210 € con IVA incluido, no deberías gastar los 1.210 €. Una parte corresponde al IVA. Otra parte puede ir a impuestos. Otra cubrirá costes. Lo que realmente queda libre es bastante menos.

Este punto parece básico, pero es uno de los problemas más frecuentes entre nuevos autónomos.

Qué pasa si no puedes pagar la cuota de autónomo o los impuestos

Si no pagas la cuota de autónomo o presentas tarde los impuestos, pueden aparecer recargos, intereses y sanciones. Además, una deuda con Seguridad Social o Hacienda puede complicar trámites futuros, aplazamientos, prestaciones o acceso a financiación.

Antes de dejar que el problema crezca, conviene actuar:

  • revisar si puedes aplazar una deuda;
  • presentar los modelos aunque no puedas pagar de inmediato;
  • hablar con una gestoría;
  • ajustar la base de cotización si tus ingresos bajaron;
  • separar impuestos desde cada cobro;
  • evitar pedir dinero sin saber cuánto podrás devolver.

En momentos puntuales, algunos autónomos buscan financiación pequeña para cubrir un desfase de caja, pagar una factura urgente o afrontar un gasto inesperado. En WELP puedes comparar opciones como miniprestamos según tu perfil, importe solicitado y capacidad de devolución, recordando siempre que WELP no concede el préstamo directamente, sino que ayuda a encontrar ofertas disponibles.

¿Tiene sentido pedir un crédito si eres autónomo?

Puede tener sentido si el problema es puntual y existe una previsión razonable de ingresos para devolver el dinero. Por ejemplo, un cliente se retrasa en pagar, llega un gasto profesional urgente o necesitas cubrir una reparación necesaria para seguir trabajando.

Pero no siempre es buena idea. Si el negocio lleva meses sin generar ingresos suficientes, pedir crédito para pagar cuotas e impuestos puede agravar el problema.

Antes de solicitar financiación, conviene preguntarse:

  • ¿Cuánto necesito exactamente?
  • ¿Para qué lo voy a usar?
  • ¿Cuándo podré devolverlo?
  • ¿Qué coste total tendrá?
  • ¿Tengo ingresos próximos confirmados?
  • ¿Estoy usando el crédito para un problema puntual o para tapar una falta estructural de ingresos?

Si buscas alternativas pequeñas y rápidas, puedes revisar opciones de minicréditos sin rechazos, siempre comparando condiciones, importes, plazos y coste total antes de aceptar cualquier oferta.

Autónomos con ASNEF: qué tener en cuenta

Estar en ASNEF puede complicar el acceso a financiación, sobre todo si buscas importes altos o productos bancarios tradicionales. Aun así, algunos prestamistas valoran más elementos: ingresos actuales, estabilidad, importe solicitado, deuda pendiente y capacidad de pago.

Para un autónomo, esto es especialmente importante porque los ingresos pueden ser variables. Si solicitas un crédito pequeño, la entidad puede pedir extractos, justificantes de actividad, movimientos bancarios o información adicional.

En importes muy bajos, algunas personas buscan minicréditos con asnef 50 €, pero incluso en cantidades pequeñas hay que revisar bien el coste, la fecha de devolución y las penalizaciones por retraso.

La clave no es conseguir dinero “como sea”. La clave es no convertir una urgencia de 50 € o 100 € en una deuda mucho mayor.

Diferencia entre facturación, beneficio y dinero disponible

Esta es una de las partes más importantes para cualquier autónomo.

Facturación es lo que cobras o facturas a tus clientes. Beneficio es lo que queda después de restar gastos deducibles. Dinero disponible es lo que realmente puedes usar después de separar cuota, impuestos, gastos, ahorro e imprevistos.

Ejemplo rápido:

  • Facturas 2.500 € al mes.
  • Tienes 600 € de gastos.
  • Tu rendimiento antes de impuestos puede rondar 1.900 €.
  • De ahí debes pagar cuota, IRPF y quizá reservar IVA.
  • Tu dinero personal real puede ser bastante menor.

Por eso, cuando alguien pregunta cuánto paga un autónomo en España, la respuesta correcta no es solo “la cuota mensual”. Lo importante es calcular la carga completa.

Errores frecuentes al calcular cuánto paga un autónomo

Muchos autónomos nuevos cometen errores parecidos:

  • pensar que la tarifa plana durará siempre;
  • gastar el IVA como si fuera ingreso propio;
  • no reservar dinero para IRPF;
  • no revisar el tramo de cotización;
  • declarar pocos gastos por falta de facturas;
  • mezclar cuenta personal y cuenta profesional;
  • no prever meses sin ingresos;
  • financiar gastos recurrentes con créditos caros;
  • darse de alta sin calcular el punto mínimo de rentabilidad.

El problema no siempre está en pagar mucho. A veces está en no saber cuándo toca pagar.

Cuánto debería reservar un autónomo cada mes

No existe un porcentaje universal, pero una regla prudente es reservar una parte de cada ingreso para obligaciones fiscales y sociales.

Como orientación:

  • si tu actividad lleva IVA, separa el IVA desde el momento del cobro;
  • reserva una parte para IRPF;
  • aparta el importe de la cuota mensual;
  • crea un fondo para meses flojos;
  • revisa cada trimestre si tus gastos deducibles están bien registrados.

Un autónomo que trabaja con margen bajo necesita controlar esto todavía más. Facturar mucho no sirve de nada si después el dinero se va en impuestos, costes, intereses y retrasos.

Preguntas frecuentes sobre cuánto paga un autónomo en España

¿Cuánto paga un autónomo al mes en España?

Depende de sus rendimientos netos y de la base elegida dentro de su tramo. En 2026, la cuota ordinaria puede empezar desde algo más de 200 € al mes en tramos bajos y superar los 600 € mensuales en tramos altos si se cotiza por la base mínima correspondiente. Si el autónomo elige una base superior, la cuota también sube.

¿Cuánto paga un nuevo autónomo en 2026?

Un nuevo autónomo puede acogerse a la cuota reducida si cumple los requisitos. La tarifa plana habitual es de 80 € al mes durante los primeros 12 meses, con posibilidad de ampliación en determinados casos si los rendimientos no superan el SMI. Aun así, conviene comprobar siempre las condiciones vigentes en Seguridad Social.

¿La cuota de autónomo incluye impuestos?

No. La cuota de autónomo se paga a la Seguridad Social. Los impuestos, como IRPF e IVA, se pagan a Hacienda. Por eso el coste real de ser autónomo suele ser mayor que la cuota mensual.

¿Un autónomo paga aunque no facture?

En general, sí. Si estás dado de alta en el RETA, debes pagar la cuota aunque un mes no hayas facturado. Si tus ingresos bajan de forma continuada, conviene revisar la previsión de rendimientos o consultar si tiene sentido mantener el alta.

¿Qué es más importante: la cuota o el IRPF?

Ambos importan, pero funcionan de forma distinta. La cuota es mensual y depende del tramo de rendimientos. El IRPF depende del beneficio, pagos a cuenta, retenciones y declaración anual. Un autónomo con buenos ingresos puede notar mucho más el IRPF que la cuota.

¿Puedo cambiar mi cuota durante el año?

Sí. Si tus rendimientos cambian, puedes modificar la base de cotización varias veces al año para adaptarla a tu situación. Esto ayuda a evitar diferencias grandes cuando se regularizan los ingresos reales.

¿Qué pasa si pago menos cuota de la que me correspondía?

La Seguridad Social puede regularizar la diferencia cuando compruebe los rendimientos reales. Si cotizaste por debajo de lo que correspondía, puede pedirte el ingreso de la diferencia. Si cotizaste de más, puede producirse una devolución según el procedimiento aplicable.

¿WELP concede préstamos para autónomos?

WELP no es un banco ni un prestamista directo. Es un servicio que ayuda a comparar y encontrar ofertas de crédito según el perfil del usuario, el importe solicitado, su situación financiera y su capacidad de devolución. En el caso de autónomos, puede ser útil para valorar opciones puntuales, pero siempre conviene revisar condiciones, coste total y plazo antes de aceptar cualquier financiación.

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